El pais del sol naciente: Japón: Osaka e Hiroshima

Introducción

Estoy lanzada, es la segunda semana que vengo con post de viajes que tenía en agenda (la semana pasada os llevé a Washington y a ver a los Amish en Lancaster), reíros pero con lo que me cuestan a mi los post de viajes (porque recordar los detalles me resulta super complejo aun llevando un cuaderno de bitácora) que lleve dos semanas subiendo post de viajes es un adelanto tremendo para mi y para mi álbum de fotos, que os voy a decir.

Hoy os traigo el primero de una serie de 7 post: El país del sol naciente: Japón: Osaka e Hiroshima.

El primer post de la serie en la que recorrerás conmigo la Isla principal de Japón en sus regiones de Kanto (disculparme porque no se poner raya sobre las letras), Chubu, Kinki, Chugoku para desplazarnos por las ciudades de:

Osaka, Hiroshima, ir a la isla de Miyajima, pasear por Kyoto, acercarnos a Nara, disfrutar de Fushimi-Ku y el templo de los mil torii, sentirnos como exploradores por el bosque de bambú de Ukyo-Ku, disfrutar de los pueblos de montaña como Takayama o Magome y Tsumago en la ruta nakasendo o cambiar el chip para volvernos locos en Tokio.

Como veis nuestro viaje fue bastante completo, si bien es cierto que me hubiera gustado hacer un par de cosas más que no pude porque, al no ir solos, teníamos que restringir nuestros días a los que todos pudiéramos.

Eso si, prometí antes de irme que volvería con calma y sin duda lo haré, un viaje de 12 dais en Japón se queda algo corto y tienes que correr mucho para que te cunda.

Unos datos básicos

Seguro que sabéis que Japón es un archipiélago que se encuentra en Asia, pero igual lo que no sabíais es que está compuesto de nada menos que de 6.852 islas y que se divide en regiones y cada región en una Prefectura.

Digamos que es como si se dividiera en Comunidades Autónomas y luego en provincias.

Su lema es Paz y Progreso y yo creo que lo llevan a rajatabla.

Lo más conocido de Japón son sus ciudades de Tokio y Kyoto, gastronómicamente lo que más nos ha llegado es el sushi y el sashimi, los boles de Udon y el ramen. Si le preguntas a cualquiera se acordará de los Kamikaces de la guerra mundial y de su bandera y sin duda también te dirán que son budistas y que son unos estirados y que la tecnología allí llegó 50 años antes que al resto del mundo. Recordarán sus karaokes y sus dibujos de anime, sin duda Shinosuke Noara, chicho terremoto, Doraemon u Oliver y Benji estarán representados en su memoria. Si son algo mas freak se acordarán de Ranma 1/2 y si son pro no se olvidarán de los cómics y de la versión que el americano Stan Sakai hizo en su cómic Usagi Jojimbo, un cómic genial de un conejo de orejas largas que era un Ronin, un Samurai sin señor.

Por supuesto os acordaréis de los samurais, las katanas, pelis como «el último Samurai», «Kill Bill» o «Memorias de una Gheisha», las gheishas, hacerse el harakiri o sepuku.

Pero Japón es mucho, ¡muchísimo más!

Con su particular lengua tan compleja para nosotros y con sus historias de tiempos inmemoriales me conquistó, los libros Shiké y La historia de Genji me llegaron al corazón y su cultura cuadriculada a la par que relajada y sus tradiciones sintoístas, mucho más comunes que las budistas aunque están ahí ahí, me enamoraron.

Mi viaje

Japón era uno de los viajes de mis sueños, tanto es así que cuando llegué a la zona de la ruta Nakasendo lloré. Lloré por no poder quedarme en aquellas maravillosas montañas unos días tranquilamente, lloré por tener que ir corriendo de aquí para allá cuando allí todo fluye de forma relajada (menos en Tokio) y lloré de la emoción de haber conseguido cumplir ese sueño.

Nos fuimos 2 parejas, maridin y yo y una pareja viajera de amigos que tenemos con los que solemos hacer un viaje al año, tanto la parte masculina de esa pareja como yo teníamos este viaje entre ceja y ceja y nuestros acompañantes aceptaron más o menos de buen grado.

Comenzamos a preparar el viaje con meses de antelación, sacamos nuestros billetes tras dos días de buscar y buscar y meses mirando y comparado precios y compañías una noche en nuestra casa, 6 meses antes del viaje.

Y reservamos nuestros hoteles con 3 meses de antelación.

He de darle las gracias a maridin y a Edu porque sin ellos la planificación habría sido mas lenta y tediosa, su ánimo por investigar era increíble y gracias a ellos disfrutamos de una vivienda en Hiroshima contratada por airbnb y de algo que nos cambió diametralmente el viaje: un aparato con wi-fi que nos daba para los 4 y al que llegamos a amar.

Aviso a navegantes: existe en el mercado una guía de Japón que no puedes dejar pasar, es gratuita y debes revisarla tanto en destino como en tu casa varias veces, se llama el blog Japonismo y nosotros llegamos a la conclusión de que

«JAPONISMO ES DIOS».

Busques lo que busques, lo más probable es que japonismo lo tenga y si no lo tiene díselo por FB porque son rápidos en contestar y te van a ayudar fijo. Yo reconozco que soy cabezona y que hubo una parte del viaje que hice por mi cuenta (preparé) y que no mire japonismo para ello pero para todo lo demás Japonismo fue dios.

Siempre entenderlo como guía, luego lo que son restaurantes, bares, hoteles… comparar y mirar y tener más información que la de japonismo pero, en serio, allí está todo.

Sin duda si viajas a Japón vas a necesitar dos cosas importantísimas:

  1. el JR Pass que es un billete que te servirá para el tren, para hacerte los desplazamientos tanto en Tokio como entre ciudades. Puedes encontrar la info concreta en Japonismo y luego mirar en la página oficial de JR, os diré que sólo tuvimos un leve problema y fue porque excepto en sitios como Tokio y en Kyoto, el desconocimiento del inglés en Japón está a la orden del día así que muchas veces ni siquiera las personas que estaban en los sitios públicos te entendían y tenías que hablar más por señas que otra cosa. Yo intentaba a ratos chapurrearles en japonés pero en fin… si ellos me entendían yo no entendía sus respuestas así que, complejo. Eso si, en 12 días ni un problema, solo ese pequeño detalle que luego os cuento porque, a toro pasado, es gracioso.
  2. WI-FI, en serio, por lo que cuesta ten wi-fi, para ti, para pasear, para encontrar las cosas, para mirar japonismo on line en el momento… para todo. Como lo alquiló Edu no os puedo decir exactamente cual fue pero Japonismo tiene una entrada a un post específico sobre esto y lo tienen en su tienda on line así que…

Comienza nuestro periplo con un Asturias-Madrid en Iberia y una carrera bastante poco agradable para volver a facturar en Madrid porque el siguiente vuelo es con Finnair. ¿Finnair? pues si, porque eran baratos y tardaban menos que otros vuelos, para volver tardamos algo más pero el vuelo de ida se hizo super llevadero.

Hicimos un Madrid-Helsinki-Osaka con super emoción y con mucha lectura porque nuestro compañero de viaje Edu tuvo a bien hacer un resumen de lo más destacado de Japonismo en nuestras ubicaciones, un resumen general del viaje y pequeños detalles de la parte de la que yo me ocupé y de las referencias de los conocidos que allí estuvieron.

Además de tener control sobre los vuelos y los hoteles y alojamientos varios. Una pasada de fotocopias que encima venían encuadernadas, si es que hay vida tras el orden de Mar y está el orden de Edu!.

Al aterrizar en Osaka dejamos nuestras maletas en unas taquillas que todas las estaciones tren tienen en Japón, en nuestro caso fuimos a la estación central y allí, en un ala del edificio que está techada pero no dentro de él, dejamos nuestro equipaje. Las taquillas tienen un coste que ronda los 500 yenes las pequeñas y 700 yenes las grandes. Ojo con las grandes que suelen estar cogidas.

Para llegar desde el aeropuerto de Osaka al centro usamos el JR Haruka a la estación de Tenno-Ji o Shin-Osaka, pero también puedes coger el JR KanKu Kai-soku que va entre Osaka Kyobadshi, Tenno-ji y JR Namba.

Para ver Osaka la mejor es la línea de JR Kanjo-sen porque es una circular.

Paramos en la zona húmeda para subir a la torre del edificio celeste húmeda, tiene un coste de 700 yenes subir a los miradores y los tickets se compran en la tercera planta de la torre del este, bajo las torres, el callejón takimi-koji tiene una recreación de una calle comercial repleta de restaurantes e izakaya.

Cuando llegas a Japón por primera vez y vas a esta calle comercial la verdad es que te vuelves loco, restaurantes super pequeñitos, mucho ejecutivo haciendo cola para comer… las tabernas son de madera y tienen banderas en la puerta que tienes que apartar para pasar… es como estar en una película de época japonesa o ver un cómic, una pasada.

Allí tomamos nuestra primera comida, nos gustó, ¿podría estar mejor? tras 12 días allí puedo decir que si pero reconociendo que estaba correcta, no fue una caca ni nos pareció genial hasta que probamos otra cosa, estaba correcto.

Tengo que hacer un inciso para comentaros que ya aquí nos hicimos con nuestro Jr Pass que nos costó (lo sacamos meses antes) 363€/persona, eso son unos 46.390 yenes contando que 100 yenes estaban, al cambio, a 0,78 euros.

Nos sacamos un JR para 14 días porque para 12 no había.

Sólo estuvimos en Osaka unas horas, fue duro y muy cansado pero era la única forma que teníamos de ver la ciudad, reconozco que no la disfrutamos mucho y que el cansancio hizo mella en nuestro estado de ánimo pero bueno, estábamos en Japón, eso era lo principal.

Hay que decir que en Osaka hay bus turístico, no así en Kyoto que a mi me parece muy necesario porque las cosas distan mucho de unas a otras, no obstante, y aunque nos lo planteamos, no nos compensaba cogerlo por el tiempo que íbamos a estar en la ciudad.

Eso si, hay que acercarse obligatoriamente al castillo de Osaka, el primer contacto con las construcciones tipo pagoda típicas de Japón. También nos acercamos al santuario Imamiya-Ebisu donde hacen los festivales más importantes de la ciudad.

Vamos ya a distinguir entre santuario y templo, los templos, por norma general, son budistas, mientras que los santuarios son sintoístas, ademas otra diferencia es que los templos cierran a unas horas concretas y la mayor parte de los santuarios no cierra ni de noche así que puedes dejar siempre los santuarios para las últimas horas sin miedo a quedarte como un idiota en la puerta.

Si tienes tiempo te recomiendo que pasees por la zona Dotonbori, tu primera incursión en el Japón de los neones, y te hagas una foto con el Glicp-man que es el neon más famoso de todo Japón (ahí es nada, es como ir por Gran Vía y no mirar el neon de Scheweppes. Además, en esta zona hay un callejón con restaurantes y bares tradicionales al lado de la deidad protectora del agua y un templo pequeñito llamado Hozen-ji.

Acércate si puedes al parque de Tennoji que es muy bonito y hay un puente rojo sobre un lago que hará las delicias de tu vista.

Vete a los templos Isshinji Tennoji y el shi-tennoji, primer contacto con ellos y para ir metiéndote en ambiente de recogimiento y paz. Para entrar en Shi-Tennoji hay que pagar de 200 a 300 yenes y tienes que coger el metro Tanimachi a Shitennoji-mae en su salida sur. Tiene un torii de piedra de 1.294 que es el más antiguo del país, nada menos.

Si tienes tiempo toma el tranvía y vete al santuario Sumiyoshi Taisha que es el más importante de la cuidad y tiene más de 700 lámparas de madera, nosotros no pudimos y nos quedamos con las ganas.

Nos dio pena tener que irnos, pensamos en inicio en hacer noche en Osaka pero teníamos el tiempo tan justo para ver lo que queríamos que bueno, al final decidimos hacerlo así, es una paliza, os lo aseguro.

Cuando llegamos a sacar los billetes para Hiroshima tuvimos dificultades, fuimos Edu y yo y nos dijeron que ese día ya no había plazas para ir a Hiroshima, la cosa, luego volvimos a intentarlo por otro sitio, fue que entendían que como íbamos 4 personas tenían que ponernos sentados juntos, ni siquiera dos y dos y estaban emperrados en que no tenían 4 asientos juntos así que no podíamos viajar. Por suerte todo se quedó en un mal susto y a las 20:38 cogimos nuestro JR de camino a Hiroshima, donde arribamos a las 22:31.

Hay que decir que la puntualidad inglesa se queda ridícula comparada con la japonesa, es increíble pero es que ¡los trenes no se desvían ni un minuto de su cita!

En Hiroshima habíamos reservado una casa porque los hoteles eran pocos y caros (creo recordar), nos costó llegar pero era la típica casa japonesa, nos encantó, si bien tenía colchones tipo occidental el resto de la casa era muy auténtica, puertas de papel de arroz para separar las estancias, incluso de la calle, eso si, debe hacer frío en otras estaciones porque tras las puertas de papel había ventanas de cristal.

Nos quedamos dos noches en Hiroshima en un Airbnb y desde allí nos desplazamos a Mijayima, pero eso es otra historia, aquí vengo a contaros un poco mi impresión de Hiroshima.

Como en Osaka, tuvimos muy poco tiempo, concretamente la tarde-noche del segundo día (por la mañana y hasta la tarde estuvimos en Mijayima) y unas dos horas madrugando de la mañana del día que nos íbamos.

Aquí tuvimos contacto con los primeros «coches tipo cerdo vietnamita», nos hizo muchísima gracia estos coches que eran como minúsculos y que en Europa no se ven, al menos no exactamente iguales aunque si que ahora empiezas a ver algunos con similitudes, flipante en Kioto cuando vimos como los aparcaban en garajes minúsculos de casas adosadas también pequeñas de ancho. La verdad es que debo tener 20 fotos de estos coches.

Hiroshima, os acordáis de ella porque es donde cayó la bomba atómica, una de ellas, el 6 de agosto de 1945, concretamente la primera de ellas.

Paseamos por el parque de La Paz que es donde cayó y uno de los puntos más emblemáticos de la cuidad, os aseguro que es bestial ver el edificio en ruinas pero de pie, aquí habréis de acercaros hasta la cúpula de la bomba. También, si tenéis tiempo podéis ir a ver el museo conmemorativo, de él es la foto que os dejo más abajo, yo no fui, me pudo el cansancio pero por suerte Edu madrugo mucho, fue antes de irnos y nos trajo mucha información y fotos maravillosas como esta panorámica.

Lo que si nos acercamos a ver fue la llama de La Paz que se encendió en 1964 y que dicen que no se apagará hasta que todas las armas nucleares de la tierra desaparezcan.

Si puedes acércate al castillo de Hiroshima y vete a darte una vuelta por la calle Hon-Dori que es peatonal y está llena de tiendas, bares, karaokes y así disfrutas de la vida en la cuidad.

Si puedes no te vayas sin probar el plato «okonomiyaki» que es típico, se prepara en una plancha delante de ti y es como si dijéramos una pizza porque es una masa tipo pan con ingredientes encima. Aun así os diré que el plato es típico de Osaka pero que se dice que se creó aquí.

Al final nuestro resumen en cuanto a gastronomía es que en Japón, al menos en las zonas donde nosotros estuvimos, hay más carne que pescado y que si tienes que elegir dos platos que siempre encuentras son ramen o Udon y brochetas de carne o gambas.

Ranking

A Hiroshima y a Osaka les doy un 6,5, razones:

  1. Osaka es un paso, a ver, si no aterrizas allí estás muy lejos de Hiroshima, Miyajima y Kioto pero excepto por que aterrizas allí de tu vuelo internacional, yo no iría expresamente, vaya. Es una ciudad normal, y corriente, dentro de Japón, pero normal y corriente.
  2. Hiroshima es visita obligada, paso a las islas del sur, el lugar de la bomba atómica, a nada de Mijayima donde no puedes no ir, y es bonito, ¿maravilloso? no, bonito si, Da para un fin de semana haciéndolo con calma, eso si, sin contar Mijayima que entre ir y estar ya te vas a echar medio día pero bien.
[dt_quote]Desde aquí cogemos la maleta para depositarla en Kioto, no sin antes hacer un post específico para Mijayima, que lo merece todo y más.[/dt_quote]

3 comentarios en “El pais del sol naciente: Japón: Osaka e Hiroshima”

    1. Gracias Ana! se hace de rogar, muchas fotos que filtrar y revelar. Tengo la siguiente parte para el 08 de junio en cromo así que si no hay novedad lo avisaré por Instagram!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.