Saltar al contenido

Un fin de semana relámpago

Hace un par de fines de semana, aprovechando que jugaba el Sporting en el Vicente Calderón y que tenemos una boda a la vuelta de la esquina y necesitábamos vestuario, nos bajamos a Madrid. Ya sé que realmente no es “bajar” pero es la expresión que aquí, en Asturias, se utiliza para desplazarse por el huerna, la autopista de montaña que separa Asturias de la meseta a través el valle que lleva el mismo nombre, autopista que tienes que subir y luego bajar.
Nos vamos maridín, babyLucía y yo, en coche con unos amigos.
Salimos de Gijón el sábado a las 8 menos 15 de la mañana y volveremos el domingo a la tarde-noche, llevo en la maleta:
  • Biberón de noche (Twistshake)
  • Biberón de día (Avent)
  • Termo para el agua caliente
  • Calentador de agua eléctrico
  • Juguetes (uno para colgar en el carro y otro para jugar), me decanto por un burro multiactividades y un osito de peluche que llamamos Sr. Cuidado y que fue lo único que a babyLucia le gustó de todo el Ikea.
  • Una manta grande de cuna
  • Una manta pequeña para el carro
  • Una muselina grande: yo siempre utilizo muselinas de Aden & Anais, es mi marca preferida y las últimas las compre en la tienda On Line de Yolanda, Econicebaby tiene cosas eco geniales y muy amorosas.
  • Una cuchara
  • 15 pañales
  • Una muda completa de repuesto: para ahorrar espacio meto un body de manga larga que tenga cuellos y que sirva como camiseta también y un pantalón de chandal y calcetines.
  • Agua embotellada con tapón de tipo niño.
  • 8 porciones de leche en polvo.
  • 2 porciones de cereales en polvo.
  • 1 pijama largo
  • 1 pijama corto
  • Conexo: es un conejo de pasito a pasito sin el que BabyLucia es incapaz de dormir, tengo uno en cada casa y siempre llevo uno conmigo, ese es el que viene.
  • La trona de viaje: una trona portátil que además tiene dos huecos enormes para llevar dentro toda su comida.
  • Chuches: babyLucia no come churches, come tortillas de arroz pequeñitas o snack de cereales, de la marca Hipp biológico, ecológicos.
  • Galletas: tiene unas galletas especiales sin gluten de la marca Hero que me gustan mucho, se llaman “mi primera galleta” y son perfectas porque se deshacen en su boca.
  • Fruta: le llevo fruta en puré de la marca Holle que es ecológica y a babyLucía le encanta coger los sobres e ir bebiéndolo sola poco a poco.
  • Yogur: le llevé dos yogures de los de nestlé que no necesitan frío para probar a ver que tal, aunque no me gusta mucho darle yogur porque está haciendo alimentación cumplementaria y no se arregla bien con la cuchara, tengo que dárselos yo y eso nos rompe la evolución del método.
  • La silla YOYO de Babyzen que me regalaron, a petición mía, mis amigas y con la que estoy como loca.
  • Y un pequeño botiquín compuesto de un termómetro digital, linitul, apiretal, talquistina, un paquete de compeed mixtos, un gel para las encías (aunque nunca lo he tenido que usar), polaramine y una barra de arnidol para los golpes y unas monodosis de suero que van siempre conmigo.
  • De ropa le llevo 4 conjuntos completos con 2 camisetas de manga corta, dos de manga larga, una camisa a la que se le suben las mangas y se agarran con botón, pantalón largo, pantalón corto y un vestido muy ligero con culote. También 1 body y otros zapatos extra.
  • Además de eso le llevo un vestido puesto con zapatos y chaqueta, la cazadora vaquera y una muda de pantalón largo y chaqueta de borreguillo, calcetines, playeros, body, camiseta y jersey para la noche porque refresca.
Llevo todo esto porque no tengo muy claro el frío o calor que va a hacer, el vestido que le pongo al final para salir desde Gijón no es el más ligero pero sí que es fino, fue un acierto pues el demasiado ligero habría sido un exceso ya que a la altura de León y posteriormente cuando paramos, la temperatura no subía de los 17°.
Desde casa le llevo preparada la mezcla de polvos de leche y cereal para la cena y un termo con agua muy caliente para que me aguante todo el día; aparte llevo una botella de agua mineral para poder mezclarla y que se quede a la temperatura adecuada.
Por las circunstancias de nuestro viaje sólo paramos por el hotel para dejar las cosas, son cinco horas de viaje con una parada y la nena -que está comenzando a gatear- está muy cansada y necesita soltarse un poco así que cuando llegamos al hotel la dejo que corretee por la habitación unos minutos.
No tenemos mucho tiempo pues el partido es a las cuatro o por ahí y a las tres tienen que salir para el campo ya que se tarda bastante en entrar.
Llegamos a Madrid a eso de la una, paramos en la habitación un momento y bajamos caminando al centro; cuando vamos a sentarnos a comer son las 2 de la tarde y nos queda una hora escasa para comer; por suerte nuestros amigos de Madrid ya estaban en una terraza y habían pedido mesa para todos.
BabyLucía también tiene que comer y no hay sitio para todos así que tiene que comer en su silla, la comida la hace bien y de hecho luego come un poco de las tapas y se duerme pero la veo cansada y un poco incómoda por la imposibilidad de corretear.
Después de comer me quedo con una de las chicas y con babyLucía y nos vamos caminando a mi antiguo barrio para ver lo que ha cambiado. Aprovechamos para hacer un par de compras que yo tenía previstas y paramos en un parque infantil para que babyLucía se suba a un columpio y se relaje también ella un poco; estamos poquísimo tiempo porque son las 4 de la tarde y hace un calor infernal así que poco a poco y después de hacer las compras, volvemos a la zona en la que hemos quedado con maridín y nuestros amigos cuando salgan del fútbol.
El primer error que cometo es quedarme por ahí el rato que dura el partido, debería haberme ido a la habitación del hotel a que babyLucía descansase bien y a que se relajase porque a las 7 de la tarde ya está muy inquieta, que cómo es una niña muy buena no da nada de trabajo pero ya la noto yo que está pasada de hambre, pasada de sueño y que empieza a ponerse muy nerviosa y a lanzar las cosas y a no centrarse en nada.
Cuando llegan nuestros amigos nos vamos de bares de tapas típicos de Madrid, otro error, al menos una de las dos comidas que haces en el día tienes que hacerla sentada en un restaurante tranquilamente para que la niña pueda sentarse en su silla, comer bien y luego dormir la siesta aunque sea en la silla de paseo pero relajadamente; en los bares había mucho barullo y en la mayoría de los bares no nos podíamos sentar con lo que la niña tenía que estar en el cuello o en su silla, en la cual quedaba a la altura del suelo.
Como no iba a pasar por el hotel en todo el día iba cargada como si fuera una tortuga, por suerte la silla es super cómoda y entre la bolsa y la bandeja de abajo pude meterlo todo.
Sobre las 10 de la noche largas, en el último bar, babyLucía ya no puede más, la cojo al cuello y la acuno hasta que se duerme pero su sueño no es regular cada poco rato va despertándose protestando y tengo que salir a volver a acunarla ya que está muy nerviosa y hay mucho ruido.
Otro error que veo es que cuando se hizo de noche y comenzó a hacer frío cambie a babyLucía y le puse ropa más de abrigo y lo que debería haber hecho es ponerle ya el pijama largo, con eso no habría tenido el problema al llegar al hotel de tener que cambiarla de ropa, lo que la despertó ya del todo.
A las 12 y algo nos fuimos para el hotel, cuando estábamos a punto de irnos se despertó y aunque la deje tumbada y tapada con la muselina -por lo que no veía nada- no hubo forma humana ya de que se volviese q dormir. Al llegar a la habitación nos fuimos ella y yo a la cama mientras maridín probaba con los amigos la terraza del hotel pero aún con la tranquilidad y el estar solas no fue capaz a dormirse.
La cuna que nos dejan en el hotel es preciosa, de metal antigua pero por ser de metal y que babyLucía aún duerme con chichoneras, tenemos otro problema, se sienta continuamente y además se pega contra los barrotes de metal y se hace daño. Entre el acelere, que le está saliendo un diente de al lado de un paleto y el paleto opuesto y la cuna de metal tardamos en dormir como 1 hora y media y no consiguió dormir bien en toda la noche. A las 8 estaba otra vez con las pilas al 90%
Al día siguiente fue mejor, estaba cansada y fue durmiendo casi todo el camino de vuelta, despertó al llegar a Las Rozas Village, donde paramos de compras de bodorrio y comió sentada tranquilamente con nosotros en un taco bell que me encanta (he de decir que a BabyLucía la comida mejicana le encanta y tolera muy bien el picante).
El viaje de vuelta se hace sin complicaciones, duerme y cuando despierta le dan de comer mis amigos que van detrás con ella, paramos de vez en cuando para estirar las piernas y que ella cambie de aire y cuando llegamos a casa a las 8 cena y se va a cama de un tirón, no tarda nada en dormir, se veía que necesitaba su estabilidad y que fue un viaje duro para ella.
Haciendo recuento sobraron 5 pañales y una toma de leche y nos sobró más de la mitad de la ropa que llevamos.
[dt_quote type=”pullquote” font_size=”normal”]Pues ya veis, a veces echarse a la piscina tiene sus contratiempos, por suerte yo tengo un bebe que es un primor de buena y cuando da lata no le llega ni a la altura del zapato a los bebés que dan algo de guerra y….sí, me aprovecho.

Lo bueno es que tengo identificados mis errores y para la próxima seguro que lo hago mejor 😉

Qué te ha parecido mi viaje relámpago? Una locura? Comenta! Comparte![/dt_quote]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.