Descanso manchego

Introducción

Vamos con un nuevo paseo por España! En este caso os traigo un descanso manchego, adentrándonos primero en Valencia para dirigirnos en coche a Tarazona de la Mancha y Albacete y volver sobre nuestros pasos a Valencia posteriormente.

Hace un par de semanas, maridin y yo nos tomamos un par de días de relax junto con unos amigos para hacer un pequeño viaje que teníamos pendiente.

Nuestros pasos nos llevaron a Valencia durante unas 24 horas y a Albacete durante un par de días, venga que os cuento con detalle este viaje con amigos, condensado pero muy divertido.

Unos datos básicos

No os voy a molestar comentando que Valencia es una ciudad con mar que se encuentra en la costa mediterránea de España, tampoco tiene sentido que os diga que es la capital de la Comunidad Valenciana o que en ella se comen paellas deliciosas.

Imagino que tampoco será necesario comentar que es «la playa de Madrid» por su cercanía ni que tiene en su haber un botánico de impresión, un circuito de F1 y la ciudad de las artes y las ciencias, un lugar precioso que merece una visita de una mañana, cuanto menos.

Pero quizá si que necesitéis saber que Tarazona de la Mancha es uno de los pueblos más importantes de Albacete, que en sus extensiones de tierra puedes encontrar desde kilómetros de olivos y vides hasta campos de brócoli, de romero rastrero o de tomillo limón.

Y, quizá, tampoco sepáis que Albacete no casa con ese dicho «caga y vete» sino que es una ciudad que, aunque no tiene mucho de especial, tampoco tiene nada que la haga fea sino todo lo contrario. Pasear por sus calles, descubrir sus locales más emblemáticos, su rica gastronomía a precios populares, sus parques en otoño, su plaza de toros y la zona de la feria o su galería que te transporta a Milan directamente merece un día de visita sin duda.

Mi viaje

Hicimos un viaje super condensado, tras aterrizar en Valencia a medio día cogimos un coche en el aeropuerto y nos desplazamos al hotel a dejar nuestras pertenencias, allí mismo reservamos en un restaurante «de moda» para comer un arroz, el Gran Azul y nos dirigimos a dar un paseo por la zona vieja de la ciudad, ver su mercado y callejear un poco.

Comimos tarde y reconozco que no me dio más, no digo que los arroces no estuvieran buenos pero el servicio era tremendamente lento y acabamos saliendo del restaurante donde nos sentamos a las 15:00 a eso de las 18:00 de la tarde.

Tras un paseo por el parque fuimos hasta la ciudad de las artes y las ciencias para verlo de noche, un sitio precioso, personalmente ya había estado, fui durante la copa América de vela hace muchos años y sólo puedo decir una cosa mala de Valencia en esta ocasión, huele a cloaca vayas a donde vayas. Tienen un importante problema con el saneamiento que deberían pensar como resolverlo, se que es complicado y que depende de muchos factores, época del año, lluvias… pero es desagradable. ¡Luego dicen de Venecia!.

Por lo demás la ciudad me encantó, cenamos de tapas por los bares de la zona antigua y lo pasamos pipa, el mercado central es precioso, digno de ver y me comí una porrusada (patata con bacalao principalmente) que estaba de morirse.

Los taxis tienen un precio razonable y la verdad que la gente es super amable y agradable y conversadora.

La lonja de la seda es otro sitio al que hay que ir pues es precioso.

En el Gran Azul comimos dos paellas, por probar variedad, una «señorito» que es arroz negro con gambas y cigalas (no recuerdo si llevaba algo más) pero todo pelado y una tradicional que llevaba pollo, conejo, fabones y judías que estaba bastante buena. Personalmente la del señorito no me dio más pero es que no soy yo mucho de arroces negros, los demás comensales dijeron que estaba increíblemente rica.

A la mañana siguiente bien temprano cogimos el coche y nos fuimos camino de Tarazona de la Mancha pues tenemos un amigo que se casó con una chica de allí y venían a hacernos de anfitriones.
Ella tiene familia que trabaja en la cooperativa local de aceites y vinos y nos preparó un tour guiado por su recinto.

No os quiero ni contar lo bien que lo pasamos, aprendimos muchísimo sobre cosas que normalmente no te cuentan en una bodega, al ser una cooperativa que trabaja sobre todo el granel es muy distinto el proceso y me encantó conocer sus entresijos.

Además, tuvimos la suerte de ir en época de vareo y producción de aceite así que aprovechamos para ver como trataban la aceituna y todo el proceso hasta conseguir tanto la pasta que luego otras fábricas usan para cremas, pellets y patés, como el propio aceite que ellos mismos elaboran.

Ver a la gente como iba llevando la aceituna a las máquinas fue genial porque yo había estado ya en una almazara en Zaragoza -madre mía este post también lo tengo pendiente-, pero no estaban en vendimia así que en este caso me encantó la experiencia.

Tras ver la cooperativa, los padres de Nuria, nuestra amiga, nos llevaron a ver las plantaciones. Vimos unos cuantos viñedos y algunos olivares, incluso con gente trabajando y también nos llevaron a ver los cultivos de brócoli y de tomillo limón.

Lo del tomillo es tremendo, lo estaban recolectando y os juro que porque te dicen lo que es que sino piensas que son malas hierbas, muy curioso la verdad.

No se nos ocurrió nada mejor que probar una aceituna, estaban tan molonas ahí en el árbol que fue como ¡mmm que ricas! pues resulta que por dentro son lechosas de todo y más agrias que para qué, pero chicos, que queréis que os diga, para alguien que no está de tener olivos que produzcan cerca de ti pues piensas que las aceitunas se pueden coger y comer del árbol y mucho más lejos de la realidad. Que cosa más rasposa virgen.

De ahí nos fuimos a comer a un restaurante del pueblo tras ver la plaza de toros, curiosa de narices pues se excavó en un cerro en vez de construirla en altura que es como se suele hacer y ya nos fuimos para Albacete.

Al día siguiente por la tarde-noche jugaba el Sporting y maridin quería ver el partido, si, ese fue uno de los porqué de acabar en Albacete ese fin de semana.

Nos alojamos en un hotel bastante céntrico frente a un enorme y precioso parque, el Abelardo Sánchez, que me dio un juego fotográfico importante. Tras dejar nuestras cosas bajamos a «la zona» unas calles paralelas y perpendiculares del centro de Albacete que tienen multitud de bares con pinchos y tapas. Barato y rico, muy recomendable la verdad. Coincidió fin de semana y había muchísimo ambiente, las terrazas llenas de gente pues todas tenían esas estufas que se cuelgan en el techo para que puedas estar cómodamente fuera del bar, la verdad que me encantó.

Lo unico malo, por decir algo, que las terrazas de los bares cierran todos a la 1 (no se si era a las 12 o a la 1 pero me suena más que era a la 1) así que lo de tomarte un par de copas tras cenar está harto complicado, al menos si quieres estar en la terraza sentada tranquilamente hablando porque los bares son todos de musicote pasada esa hora y lo de ir a tomar algo de tranquis no se estila mucho, eso si, si lo que quieres es fiesta, la tienes asegurada.

Al día siguiente aprovechamos para ver la cuidad con más detenimiento, aprovechamos que era domingo para acercarnos al mercado de pulgas donde además tome una fotografía de la que estoy super orgullosa y que veréis debajo.

También fuimos a ver la plaza de toros y el quiosco del parque, así como la zona de la feria, creo que merece la pena ir en septiembre a la feria aunque me comenta Maribel en comentarios que mejor no vayáis en fin de semana, imagino que estará a reventar.

Pasamos por el museo de la cuchillería, ya sabes, de Albacete es oriunda la empresa archiconocida -y que yo vendía anteriormente- Arcos Hermanos y la zona es conocida por sus cuchillos.

También nos acercamos a ver la catedral de San Juan Bautista, el teatro circo y la torre del agua. Y por supuesto fuimos al pasaje Lodares. Este pasaje es una galería comercial y residencial que cierra a las 21:00 de la noche y que se encuentra entre las calles mayor y tinte, es de inspiración modernista y asemeja las galerías italianas, de hecho, yo, que he estado en Milan, os diré que guarda un gran parecido con la galería de aquella maravillosa ciudad.

Por lo que nos comentaron el arquitecto que la proyectó fue comprando los pisos (o los que lo promovieron, no lo recuerdo bien) de los bajos para hacerlo un área comercial pero hubo gente que se negó a vender y de hecho hay muchos vecinos que aun viven allí, de ahí que lo cierren por las noches.

Tras el paseo y tomar algo en un imprescindible de la ciudad «La bodega de Serapio» donde hacen unas cervezas artesanas espectaculares, nos fuimos a comer a «Nuestro Bar», un sitio donde tienen un menú degustación gigantesco donde puedes probar todos los platos típicos de la zona, creo que de lo más rico la perdiz escabechada pero es que yo soy muy fan de la perdiz. Cerraba los ojos y estaba en mi casa, era igual que la que hace mi madre! una pasada, riquísimo todo. Buen ritmo, buena cocina, buen servicio, un 10, de lo más recomendable la verdad.

Tras esto y contando que era domingo y no encontrábamos plan para luego pues nuestros amigos se marchaban ya camino de Madrid y maridin se iba al futbol con el marido de mi prima, ella y yo cogimos el coche y nos fuimos al cine, vimos una peli de super héroes y lo pasamos genial, luego recogimos a los maridos y camino de Valencia otra vez.

A la mañana siguiente ya nos vinimos para Asturias.

Ranking

A Valencia le doy un 7, es una ciudad que me gusta mucho, una pena el olor de esos días pero la ciudad está genial para un fin de semana, la parte de la ciudad de las artes es preciosa, el botánico es un remanso de paz y la zona de la playa y el puerto son para caminar como locos, además la zona tapas de la parte antigua nos encantó.

A Albacete le doy un 6,5, si bien no es una ciudad preciosa en la que hacer multitud de cosas si que es genial para pasar uno o dos días, es relajada, hay cositas que ver y los alrededores son preciosos, si vas en vendimia o en recogida de la aceituna merece mucho la pena y tapear por sus bares con ese ambientazo es total.

[dt_quote]Y hasta aquí esta pequeña escapada manchega-valenciana, espero que os haya gustado y sobre todo que os apetezca ir y conocerlo en persona.[/dt_quote]

3 comentarios en “Descanso manchego”

  1. Hola Mar, me hace ilusión leerte este viaje, mi querido Albacete, qué buenos momentos he pasado allí. Ahora apenas puedo ir, pero mola mucho el ambiente. La feria es en septiembre y en fin de semana mejor no ir, está abarrotada. Yo dentro de poco hago también ese viaje a Munera mi pueblo, y después a Valencia. visita relámpago navideña a unos y otros abuelos. Un besote preciosa! Maribel

    1. muchas gracias Maribel! siempre es un placer tocarle la fibra a alguien, que ilusión! voy a cambiar ahora mismo la fecha de la feria porque creo que puse agosto! que despiste, es lo que tiene estar mirando en vez de escuchando a la guía-amiga jeje.
      Un abrazo fuerte fuerte para ti!

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