El día

Hoy ES el día, hoy es ese día en el que me siento en un auditorio, junto con otras personas y me entran los nervios, hoy se celebran los premios AJE y nosotros estamos ahí, con D’Origo Astur al mejor proyecto joven empresarial, hoy ES el momento en el que al menos, como poco, que […]

Historias mínimas 21

Mientras dormía en su madriguera Miguel no dejaba de pensar en el desayuno, había dejado unas lepiotas marcadas con su olor, estaba pendiente de que se hicieran grandes para comérselas y sabía que mañana por la mañana sería el momento. Se levanto y salió corriendo a buscar sus setas pero ¡oh desgracia! Cuando llegó ya […]

Historias mínimas 20: memorias de una majada (Braña)

Había hierba y musgo, foletos y toxos y piedra, mucha piedra. Al fondo del valle se entreveían las pequeñas Cabañas y se dejaba escuchar el sonido de los cencerros en el aire. Si te parabas parecía que podías oír a Heidi llamando a Niebla y a Pedro. Niebla no estaba aunque había otros 5 de […]

Historias mínimas 19

Caminaba muy despacio, era una cuestión de tiempo que le pillasen pero no podía hacer nada al respecto, estaba hecho a la idea, cuanto más se esmeraba peor lo hacía, tenía que ir a su ritmo y solo pensar en el objetivo: la chanzoleta que había más adelante. Es lo que tiene ser un caracol, […]

Historias mínimas 18

Nada como un baño en el mar, agua fresca y salada, flotar bajo el sol… Menos cuando el mar está agitado, en plan «marejada a fuerte marejada» esa frase con la que hemos crecido todos… Entonces es mejor no nadar, que luego tiene el helicóptero que venir a buscar nuestros restos machacados y en casa […]

Historias mínimas 17

Una vez en su casa Martin se encontró con unas sospechosas cagadas. Era lo que algunos llamarían un cabo suelto. Puso veneno y se sentó a esperar. Como todo, el tiempo pone a cada uno en su sitio, en este caso a Martín dominando su casa y al ratón muerto en la basura.

Historias mínimas 16

Me gustaría vomitar arcoiris y elefantes de colores cuando tengo ardores, así al menos los ardores darían algo bueno, pero lo único que hago es sufrir los ardores y cuando vienen no vienen arcoiris ni elefantes de colores sino desolación y manchas negras y marrón oscuro.