Balance 2019

Hoy he parado mis tareas a una hora temprana, he recogido en carpetas y me he sentado teléfono y ordenador en mano a escribir este post, todos lo hacemos, es cierto, pero no lo hacemos porque “todos lo hagan” lo hacemos porque nos ayuda a mirar con perspectiva y a pensar en el año próximo con la cabeza más fría y las ideas más frescas.

Como cada año hoy es el momento de recordar y hacer balance del 2019, un balance positivo en mi caso pero que no está exento de sombras, algunas son tan efímeras que casi he tenido que esforzarme en recordarlas, otras no tanto.

reconozco que para mi este 2019 ha sido un año muy dulce en el que he conseguido con foco todo lo que me he propuesto y por lo que estoy, ya no contenta, sino exultante.

¿Que me deparará el 2020? creo que será un año mágico, MI AÑO a nivel profesional, el principio real de un todo, pero por ahora toca sentarse y ver el 2019 con perspectiva.

¿vienes conmigo a hacer balance del 2019?

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Comenzamos el año como todos últimamente, celebrando el cumple de mi mayor, Lucia, este año con un bebé de 5 meses en mis brazos, mi pequeña gran familia ya estaba formada del todo. Con una agenda en la mano que fue preciosa y que os encantó por su estética y lo cuidada que estuvo, la Agenda 10 que sigue su curso este año nuevamente y aun más especial. Este fue el año en que creé ademas el planner de productividad, otro imprescindible ya para vosotras y otro de mis imprescindibles en el día a día.

La casa, El Asteiro

ya estaba en marcha, tabiques exteriores modulares puestos estábamos empezando el techo, cuando lo pienso ahora y repaso las fotos me digo ¡cuanto dolor de cabeza he tenido y cuanto me queda aun!, es increíble que durase la obra año y medio y que aun no tenga cortinas ni árboles plantados. ¡Pero es que está sin pintar!.

Es el año en que decidí formarme con más tino, dejando un poco de lado cosas que me interesaban de forma sesgada y pensando con un plan lo que quería conseguir, fue además el año en que descubrí a Laura Ribas, a Txell Costa y a mi mentora Monica Fusté y el año en que entré por primera vez en una comunidad de mujeres que REALMENTE merecen la pena, EXTRAORDINARIA. Éste 2020 será mi segundo año en esta comunidad, esta vez en modalidad presencial para poder aprovecharla A TOPE.

Este año hubo muchos cambios decorativos en mi casa de Puerto de Vega, parte los visteis, como cuando hicimos los armarios por dentro o cuando pusimos el mural en el salón o cuando cambié la deco de la cocina y sus lámparas! aunque esto y otras zonas nos los he enseñado aun, como el salón con el sofá nuevo y otros los haré el año que entra.

También fue el año que cree la tienda on line lacasademarordenydeco.shop donde están todos mis productos y servicios, el blog quise que siguiera vivo y que siguiera siendo eso, un blog, pero no me gustaba la portada y tarde mucho tiempo en cambiarla a la que ahora veis al entrar, de echo lo cierto es que es he desatendido muchísimo el blog en este 2019, tanto que sólo hay publicados 22 artículos frente a casi 70 del año 2018. Pero sobre esto también tengo planes para el 2020 ;).

Fue el año en que crecí como empresa, en el que empecé a creer que yo podía, que yo valía y que yo tenía derecho, palabras que deberías grabarte tu también a fuego si estás pensando en montar un negocio o si lo tienes ya. Fue el año en que puse foco en dos concretas: visibilidad y confianza. Confianza para creer que yo podía, valía y debía comunicar lo que se, ayudar a los demás y dejar de pensar que era humo y no merecía reconocimiento alguno. Y visibilidad para que todo eso saliera y lo vierais, estoy super súper orgullosa de como lo enfoque porque salió bien, este 2019 he sido ponente en Woman Rocks, he dado talleres de orden y deco por toda España, he dado talleres on line, he salido en multitud de artículos en blogs especializados y me han entrevistado en muchos podcast interesantes. He salido como experta en orden en las revistas físicas Mi Casa ¡dos veces nada menos! y El Mueble, he salido en el periódico, en el programa de televisión Conexión Asturias ¡dos veces!, he sido publicada en Harpers Bazzar como una de las influencers del orden a la que DEBES seguir en Instagram ¡nada menos! y he aumentado esa comunidad a más de 16.500 personas. Hasta he conseguido mis dos objetivos de visibilidad concretos: salir en la Revista física El Mueble y tener un espacio en la radio, todos los miércoles estoy a las 12:20 en la RTPA hablando en La radio es Mía sobre Orden y Deco, no puedo estar más feliz.

Mis palabras han funcionado porque he puesto foco en ellas y porque no me he achicado, por supuesto que a veces no ha sido fácil, claro que a veces me han dicho cosas feas, malas críticas o me he llevado grandes decepciones y chascos porque no me han querido sacar en artículos del sector, porque no contasen conmigo cuando yo creía valer o porque me he sentido desplazada e incluso poca cosa en algunos momentos pero de eso también se aprende, se aprende a seguir, a levantarte y levantar la cabeza, a ponerte recta y subir los hombros, a mirar al frente y decirte:

-“¿porque lo hago?”

-“Porque lo valgo, porque soy buena y porque me lo merezco al fin”.

Y gracias a eso seguí adelante sin achicarme ni un milímetro y gracias a eso ahora tengo más trabajo del que puedo asumir semanalmente y tengo lista de espera en proyectos porque no doy a basto yo sola. Gracias a eso este 2020 voy a poder cambiar una de las palabras para crecer profesionalmente y seguro que un poquito más como persona.

Este año he salido de mi carcasa con El Asteiro, mi obra culmen, y la he cagado al migrar la web porque se perdió el trabajo de meses configurándolo, ha sido un año de muchísimo trabajo interno que a penas se ve reflejado, solo en la shop y en lo que tengo que trabajar, y mucho, en el 2020.

Ha sido el año en que descuide mis fotos lifestyle y dejé de aprender para centrarme en las fotos de interiores en las que aun tengo mucho que mejorar, me da pena y es algo que quiero cambiar en el 2020, no cambiar pero si encontrar el equilibrio para seguir creciendo como fotógrafa lifestyle porque eso me da pie a tener imágenes maravillosas de mis peques de las que este año no tengo gran cosa.

Este año no fuimos de viaje, fuimos a esquiar al lado de casa y no salimos en verano, no pudimos con la casa nueva en obras pero tampoco me arrepiento de no haberme tomado unas vacaciones como dios manda porque no era el momento.

También volví a ver a amigas que hacía tiempo que no veía y me dieron un chute importante de fuerza y vitalidad, amigas, algunas, como mi Manu @maorlan, que este año lo están pasando francamente mal y a la que estoy deseando volver a darle un abrazo gigantesco de esos que sabéis que me gustan a mi, de los que duran muchos mississippis y reconfortan el alma.

Este año abrí mi canal de Youtube el cual comenzará a estar operativo BIEN el año entrante, y descubrí que no podía hacerlo yo sola todo como hasta ahora, es el año en que empecé a delegar tareas porque no, sola no se puede ser una super mujer, hay que estar rodeada de super hombres y super mujeres que te apoyen y te ayuden a ser la mejor versión de ti misma y a focalizarte en lo que realmente tienes o quieres focalizarte.

Este fue el año en que Luci me volvió a querer, ya lo sé, suena raro, pero mi hija es tremendamente independiente y os diré que irnos a Gijon solos nos vino bien en ese aspecto porque ahora estamos más unidas. Aunque me sigue diciendo “mama, en Vega soy mas feliz porque allí están todos y en Gijón estamos solos”.

También fue el año en que nuestros arandanos tuvieron que dar un vuelco y decidir que hacer y fue el año en que nos juntamos en cooperativa con otros productores y descubrimos gente maravillosa que nos ayuda y nos comprende. Y fue el año en que creamos arandanorte, nuestra marca de arandanos.

Fue el año en que comencé una colaboración con Procasacebal que creo que será muy buena para ambos y en el que conocí a gente maravillosa del mundo de la construcción que, sin ellos, no habría conocido.

Fue el año en que me estrené como formadora en la Cámara de Comercio, un paso importante en mi faceta de speaker la cual quiero que siga creciendo porque me he dado cuenta que tengo mucho por comunicar y que no lo hago precisamente mal.

También fue el año en el que di las gracias más veces de lo que soy capaz de recordar, agradecer me ayuda muchísimo a llenar mi corazón y a darme cuenta de lo efímero que es todo lo que nos rodea y que, si no fuera por los que estáis ahí detrás, yo no sería más que una pequeña mota en un mundo lleno de motas. Agradecer me ayuda a poner los pies en la tierra, pero también a darme valor a mi misma para seguir adelante. Pero no nos engañemos, también fue año de enfadarme y de, incluso, bloquear a personas que me estaban haciendo daño psicológicamente aunque no fuera a propósito, alejar lo negativo es un aprendizaje que he realizado este año, alejar tras entender por qué siento lo que siento, porque alejar sin entender no sirve de nada.

Leli ha cambiado muchísimo este año y Luci se hizo mayor y yo lloré mientras eso pasaba, no porque me diera pena de ello sino porque en el 2019 también fue el año de Pinin y a nosotros Pinin nos toco muy dentro y nos cambió la vida bastante. En el 2019 Luci fue a la guardería a Navia, se llama Pinin y fue una época maravillosa, encontré gente estupenda a la que fui conociendo muy poco a poco, así, a mi forma de tratar con la gente, y fuimos haciéndonos un hueco y se hicieron querer, lloré durante semanas antes de que terminara el curso porque sabía que esa época había terminado y porque temía como sería su vida tras conocer a la que espero que siempre sea una de sus mejores amigas, Vera, esa niña que nació el mismo día, en el mismo hospital, con varias horas de diferencia sólo, cosa que nos unirá a las familias para siempre.

Vera es la “muy mejor amiga” de Luci y la echa de menos cada día en Gijón aunque luego en Puerto de Vega no la vea tanto como le gustaría y el terminar esa etapa y todo lo que vino después a mi me hizo llorar, aunque también aprendí una gran lección, que el hecho de que yo sienta algo no quiere decir que ella lo sienta igual.

Este año hemos tenido una retaíla de “nuevo” importante.

Nuevo coche hace 15 días, nueva furgo aunque aun no ha llegado, nueva casa en Gijón, nuevo colegio para mis pitufas, nuevas normas a las que adaptarse, nuevo barrio, nuevos vecinos, nuevas costumbres, nueva niñera, nuevo aspirador, nuevas sendas y nuevas rutinas.

A mi no me asusta lo nuevo, de hecho me gusta bastante pero a maridin no le gusta lo nuevo, a Luci tampoco demasiado, aunque reconozco que esta vez todos lo hemos llevado muy bien y que, a la vez, todos tenemos nuestros mas y nuestros menos con todo lo nuevo que nos está pasando.

[dt_quote type=”pullquote” font_size=”normal” background=”fancy”]En general no nos podemos quejar y yo menos que nadie, la vida nos ha tratado muy bien en este 2019 y espero que lo haga al menos igual de bien en el 2020, siempre le digo a marido, estamos viviendo un momento muy dulce, espero que no se termine.

Os deseo un 2020 lleno de peligros, de incertidumbres, de foco, de experiencias enriquecedoras y de crecimiento y me deseo lo mismo a mi y a mi familia porque eso querrá decir que estaremos evolucionando todos.

os mando un abrazo de varios mississippis,[/dt_quote]

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